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INDICE eCuaderno nº 2

LIDERAR CON SABIDURIA

El Refranero popular

Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba.
Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.
El habla es plata; el silencio es oro.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas se fían de los demás
No abras los labios si no estás seguro de que lo que vas a decir es más hermoso que el silencio.
Luego que has soltado la palabra, ésta te domina. Pero mientras no la has soltado, eres su dominador.
La primera vez que me engañes la culpa será tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
Quien no comprende una mirada tampoco comprenderá una larga explicación.
La sabiduría no se traspasa, se aprende.
Es mejor encender una luz que maldecir la oscuridad.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Es siempre provechoso abrir cualquier libro.
Una pulgada de tiempo es una pulgada de oro.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
Si uno no entra en la guarida del tigre, ¿cómo podrá apoderarse de sus cachorros?
Es fácil cambiar el curso de los ríos y las montañas, pero difícil cambiar la naturaleza de un hombre.
El primer paso siempre cuesta.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
Siembra melones y recogerás melones; siembra habas y recogerás habas.
Con el viento fuerte se conoce la resistencia de la hierba.
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
Gota a gota se forma el río.


Hay momentos en que hasta el tigre dormita.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
Entre mil consideraciones de un tonto, debe haber una aceptable.
No hay caballo, por bueno que sea, que no tropiece algún día.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
No resulta dulce el melón recogido cuando está verde.
Si no quieres que lo sepan los demás, no lo hagas.
Es más fácil saber como se hace una cosa que hacerla.
Es mejor volverse atrás que perderse en el camino.
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
Vale mucho más morir intentándolo que vivir toda tu vida lamentándolo.
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.
Nunca permitas que tus pies vayan por delante de tus zapatos.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
El que nada duda, nada sabe.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
No hay árbol que el viento no haya sacudido.
La más larga caminata comienza con un paso.
La vida es la novia de la muerte.
La vejez comienza cuando el recuerdo es más fuerte que la esperanza.
Es más fácil cazar moscas con miel que con vinagre.
Cuanto más se sabe, menos se asegura.
Una vez terminado el juego, el rey y el peón vuelven a la misma caja.
El victorioso tiene muchos amigos, el vencido buenos amigos.
Cuanto más grande la cabeza, más fuerte la jaqueca.
Los jóvenes van por grupos, los adultos por parejas y los viejos van solos.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo, los malos más todavía.
Cuando el carro se ha roto, muchos os dirán por dónde no se debía pasar.
Cuando las vigas se rompen se reconstruyen; cuando los hombres mueren se les sustituye.
Lo pasado ha huido, lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
Si te caes siete veces, levántate ocho.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces
¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor
Los ojos no sirven de nada a un cerebro ciego.
El corazón es un niño: espera lo que desea.
Castiga a los que tienen envidia haciéndoles bien.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.
No puede impedirse el viento. Pero pueden construirse molinos.
Todos los hombres estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
Si quieres miel no des puntapiés sobre la colmena.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate en un espejo
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero sólo el necio se queda sentado en él.
Nadie prueba la profundidad del río con ambos pies.
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
No hables mal del puente hasta haber cruzado el río.
Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.
La respuesta más rápida es la acción.
Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
Oír es precioso para el que escucha.
La lengua resiste porque es blanda; los dientes ceden porque son duros.
Un libro es como un jardín que se lleva en el bolsillo.
La sabiduría inútil sólo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
¿Qué ve el ciego, aunque se le ponga una lámpara en la mano?
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
Al comprar una casa, piensa en el vecino que adquirirás con ella.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.
La escalera ha de barrerse empezando por arriba.
El que se pone de puntillas no puede sostenerse derecho.
Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla.
Un amigo es uno que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere.
La amistad es más difícil y más rara que el amor. Por eso, hay que salvarla como sea.
Amar no es mirarse el uno al otro; es mirar juntos en la misma dirección.
A las balas no hay que tenerles miedo, hay que tenerles miedo a la velocidad con la que vienen.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
Alaba sólo a Dios, critícate sólo a ti mismo
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines
Aprendo mientras vivo.
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!
Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.
Cuando golpees una piedra con el pie, consulta antes tu conciencia.
Cuando hay orden, hay muy poco que hacer.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo
Cuando un Estado ha conseguido cinco grandes victorias, esta en la ruina
Cuando un perro ladra a una sombra, diez mil perros hacen de ella una realidad.
Cuanto más grande es el caos, más cerca está la solución.
Da dos veces, quien da primero.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre
Demasiado al Este es Oeste
Disfruta hoy, es mas tarde de lo que crees.
Dos capitanes hunden el barco.
Durante la estación seca hay que hacerse amigo del dueño de la piragua.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
El bien que hicimos la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana.
El clavo que sobresale, siempre recibe un martillazo.
El cuchillo no conoce a su dueño.
El día tiene ojos, la noche orejas.
El espíritu camina más que el corazón pero no va tan lejos.
El hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla.
El hombre que desee estar tranquilo ha de ser sordo, ciego y mudo
El hombre tiene un origen y un destino. A menos que lo recuerde, perderá ambos.
El ladrón, sin ocasión para robar, se cree un hombre honrado.
El pájaro que revolotee menos, permanecerá más tiempo en el vuelo.
El poder es el mayor enemigo de su dueño.
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
El que viva en una casa de cristal no debe tirar piedras.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
El sabio no dice lo que sabe, y el necio no sabe lo que dice.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
El viento siempre va a favor del que sabe navegar.

En ausencia de lo sagrado, nada es sagrado.
En el árbol a donde no se puede subir hay ocho mil frutos.
Es fácil recetar medicamentos, pero difícil diagnosticar la enfermedad.
Espera debajo al que está arriba, caerá.
Hasta el peor papel necesita ser bien interpretado.
Hay mejores peces en el mar de los que se hayan podido pescar hasta ahora.
Hay que subir la montaña como viejo para llegar como joven.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Ir tan lejos es tan malo como no ir lo suficientemente lejos.
La adulación es como la sombra; no os hace más grandes ni más pequeños.
La cerilla tiene cabeza, pero no tiene corazón.
La conjetura del sabio es mas sólida que la certeza del ignorante.
La costumbre vence a la ley.
La edad de oro nunca es la presente.
La esperanza es como el azúcar en el té. Aunque es muy poca, todo lo endulza.
La fortuna es un cristal; brilla, pero es frágil.
La gente se arregla todos los días el cabello. ¿Por qué no el corazón?
La medicina sólo puede curar las enfermedades curables
La mejor manera de tener una buena idea es tener muchas ideas.
La memoria más potente es más débil que la tinta más pálida.
La necesidad es la madre de las invenciones.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
La tontería y la soberbia crecen de un mimo tronco.
Las cosas más importantes de la vida, no son cosas.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
Las palabras de oro van a menudo seguidas por actos de plomo.
Las palabras sinceras no son elegantes, pero las elegantes no son sinceras.
Lo que vale, nunca es poco.
Los pequeños ladrones, desde la cárcel, ven pasar a los grandes ladrones en carroza.
Los perros pequeños son lo que más ruido hacen.
Los que construyen la casa son construidos por ella.
Los tiempos traen cambios
Los tontos, si callan, lo parecen menos.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
Más vale tender la mano que el cuello.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
No camines detrás de un animal que no conoces.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
No hay sustituto para la experiencia.
No siempre el mejor camino es el más corto.
No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, y a un tonto por ningún lado
Nunca anochece donde se ama.
Nunca, me arrepentí de lo que no dije.
Nunca, nunca jamas, dijo una cosa la Naturaleza y otra la Sabiduría.
Para evitar la lluvia, colócate debajo de la gotera.
Para la hormiga, el rocío es una inundación.
Para que nazcan virtudes es necesario sembrar recompensas.
Peces grandes no viven en charcos pequeños.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
Poco se aprende con la victoria y mucho con la derrota.
Por la ignorancia nos equivocamos y por las equivocaciones aprendemos.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lampara y paz en tu corazón.
Quien desea viajar rápido toma los viejos caminos.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Salvemos lo que está escrito en las lenguas de los pueblos.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
Se nace llorando. Luego se comprende el por qué.
Se puede esconder el fuego, pero ¿Qué se hace con el humo?
Se puede vivir sin hermanos, pero no sin un amigo.
Si te caes siete veces, levántate ocho.
Ser amable es ser invencible.
Si deseas ser feliz, tienes que desear ver a otros felices también.
Si el cuerpo es derecho no importa que la sombra sea torcida.
Si eres paciente en un momento de ira, escaparas a cien días de tristeza.
Si no es correcto, no lo hagas. Si no es verdad, no lo digas.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quien aplaudía.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
Si te sientas en el camino, hazlo de frente a lo que has de andar, y de espaldas a lo ya andado.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume.
Sólo la modestia señala los actos de un hombre noble.
Sólo yo puedo dañar mi alma.
Tu casa puede sustituir al mundo, el mundo jamás sustituirá a tu casa.
Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
Un mal pequeño es un gran bien
Un mar calmo no hace buenos marineros
Un poco de belleza es mejor que el dinero y la propiedad.
Una cosa mala suele costar mucho.
Una gran ciudad es un gran desierto.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro.
Y cuando debemos sentir, pensamos.
El que tiene un buen martillo, ve al mundo en forma de clavo
Si tu mal quieres aumentar no lo dejes de pregonar.
Dime de que hablas y te diré de que padeces.
No todo lo que brilla es oro
Obras son amores y no buenas razones
A los hombres, como a los gatos, nos gusta comer peces, pero no mojarnos.
Aquel a quien ayudas llevándolo sobre tu espalda tratará de subir sobre tu cabeza.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
Dos es compañía, tres es multitud.
El amigo muere; la amistad no.
El amigo se sienta sin cumplidos en la mesa del amigo.
El amor que es todo ojos, nada distingue.
El avaro no obra cuerdamente hasta que se muere.
El enano ve gigantes por todas partes.
El escorpión pica a quien le ayudó a salir del fuego.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
El hombre cuya cara no sonríe no debe abrir nunca una tienda.
El mejor espejo es un ojo amigo.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
El que mendiga en silencio, muere de hambre en silencio.
El que quiera un caballo sin un solo defecto, que vaya a pie.
El que se aprovecha de un delito es culpable de él.
El remedio de las injurias es su olvido.
El sabio convive con la gente sin criticar; el necio critica sin convivir.
El tesoro que no se gasta aprovecha poco.
El trabajo mal realizado hay que hacerlo dos veces.
El vidrio y la honra de un hombre no aguantan más de un golpe.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
El yunque dura más que el martillo.
Es fácil ser sabio después.


Espera lo mejor, pero prepárate para lo peor.
Ganar un amigo en un año es difícil; perderlo en una hora es fácil.
Hará por ti la amistad lo que no hará la sangre.
Hay quienes pasan por el bosque y no ven leña para el fuego.
La ambición y la venganza siempre tienen hambre.
La desgracia llega siempre por alguna puerta que se le ha dejado abierta
La lluvia no se queda en el cielo.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
La memoria de la niñez dura hasta la vejez.
La modestia debiera ser la virtud para los que carecen de otras.
La mujer finge más que miente; el hombre miente más que finge.
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
La primera perdiz que levanta el vuelo recibe el tiro.
La sabiduría es como una mujer legítima: no permite otra mujer en casa.
La venganza es un plato para tomar frío.
Las palabras de los corazones acordes son como perfumes.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Las palabras son baratas.
Los escépticos nunca se ven defraudados.
Los pastores serán brutales mientras las ovejas sean estúpidas.
Muchas verdades se dicen en broma.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
No desprecies a quien poco es, que algún día mucho podrá ser.
No hay mañana que deje de convertirse en ayer.
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Olvida las palabras, cree en una.
Piensa mucho, habla poco, escribe menos.
Por el amor de una rosa el jardinero es servidor de mil espinas.
Por numerosos que puedan ser los meandros del río, acabará por ir a parar al mar.
Quédate quieto y el mundo te tomará por filósofo.
Si con refranes, y no con leyes, se gobernara, el mundo andaría mejor que anda.
Si la montaña no viene a Mahoma, Mahoma va a la montaña.
Si os dejáis caer en un pozo, la Providencia no está obligada a sacaros de él.
Si queremos trepar debemos asirnos a las ramas y no a las flores.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte
Sólo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
Sólo en medio de la actividad desearás vivir cien años.
Tener demasiados amigos es no tenerlos.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
Un cuento nunca mengua al ser contado.
Una imagen vale más que mil palabras.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
Una sola vez no es costumbre.
Vive y deja vivir.
Del dicho al hecho hay mucho trecho.
El que guarda siempre tiene.
La esperanza es lo último que se pierde.
De buena harina, buena masa.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
Lo que la moral quiere no está nunca en consonancia con los instintos.
Conocemos más a una persona por lo que dice de los demás, que por lo que dicen de ella
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Hasta que los leones no tengan sus propios historiadores, las historias de cacería seguirán glorificando al cazador.
Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a ti.
La almohada mas blanda es una buena conciencia