El Poder en las
Organizaciones
INTRODUCCIÓN:
Las sociedades occidentales se estructuran en la
actualidad en un gran numero de organizaciones. La mayor parte de las
actividades, y en general toda la vida de los seres humanos transcurre
dentro de organizaciones, que pautan de forma muy destacada la
conducta de las personas que se relacionan con ellas. Esto es así
hasta el punto de hablarse de la “sociedad organizada” y del
“hombre-organización”. Prácticamente no ocurre nada en la vida de los
individuos que no tenga que ver con una u otra organización.
El análisis del poder y la autoridad ha ido cobrando cada vez mayor
importancia por ser un mecanismo de control y de coordinación
necesario para la consecución de los fines y objetos de la
organización.
La organización es un sistema que integra a un grupo de
individuos por ello es necesario una regulación del comportamiento y
una coordinación en las actividades, de modo que aumente la
predisposición de las conductas. Katz y kahn apunta que esto solo es
posible mediante un proceso de conformidad.
En la consecución se la conformidad puede intervenir
diversos elementos: fines, valores de los miembros, establecimientos
de normás, etc. Sin embargo, estos elementos no garantizan totalmente
la cooperación y coordinación y aparece un elemento esencial en toda
organización “EL PODER”. Este factor, que es el tema de nuestro
trabajo, nos permite contrarrestar la variedad espontánea de la
conducta individual según Kahn.
Este análisis del poder, forma parte del modelo racional
que considera a las organizaciones como instrumentos racionales para
conseguir determinados fines colectivos. Desde esta perspectiva el
poder es un instrumento para conseguirlos.
Otro planteamiento de organización, la considera como un
conjunto de coaliciones en la que existen intereses conflictivos. En
este caso el poder es un instrumento para conseguir estos fines.
Hablando coloquialmente, entenderemos mejor el poder a través de la
figura del jefe: Los jefes tienen la misión de mandar, los jefes
existen por autoridad y esta autoridad para ellos es un privilegio de
mando. Lo que respondería cualquier empleado, en términos de la
calle: un jefe es aquel que se le sonríe de frente y se le critica de
espaldas, es aquel que inspira miedo, se teme, un jefe es aquel que
busca culpables cuando hay errores y usa el lema que “él que la hace
la paga” y cree que de esta manera lo arregla todo, un jefe que hace
de el trabajo una carga, en conclusión: un jefe es aquel que no
sabe si no dar ordenes pero no enseña como deben hacerse las cosas.
En
España, en la mayoría de las organizaciones lamentablemente tenemos
muchos jefes así.
CONCEPTO
Y CARACTERÍSTICAS DEL PODER.
Definiciones enciclopédicas de poder:
©
Estar capacitado, reunir las condiciones, para hacer lo que se
expresa.
©
Facultad para hacer algo.
©
Dominio o influencia que uno tiene sobre alguna cosa.
©
Posesión actual o tenencia de una cosa.
©
Fuerza, capacidad, eficacia.
©
Capacidad de provocar ciertos efectos.
©
Autorización para hacer algo dada por una autoridad competente para
darla.
El poder, organizacional que es el que nos interesa, es
la capacidad de influir en las personas y los sucesos.
Es la base del líder: el poder. Es la manera que tienen
los lideres par extender su influencia en los demás.
El poder es diferente a autoridad. La autoridad es la
delegada por la gerencia de un nivel superior.
El poder se gana y lo obtienen los lideres con base en sus
respectivas personalidades, actividades y situaciones en las que
operan.
Hay diferentes definiciones según los siguientes
autores:
Según Weber: “ el poder es la probabilidad de que
un actor dentro de un sistema social este en posición de realizar su
propio deseo, a pesar de las resistencias”.
El concepto de poder para Tawney, se centra en la
imposición de la propia voluntad sobre otras personas. Literalmente “
el poder se puede definir como la capacidad de un individuo o grupo de
individuos para modificar la conducta de otros individuos o grupos en
la forma deseada y de impedir que la propia conducta sea modificada
en la forma en que no se desea”. En un sentido amplio, el poder se
refiere a todos los tipos de influencia entre personas o grupos,
incluyendo los que se ejercen en las transacciones de intercambio.
Convendría ampliar la definición de poder hasta decir que el poder es
la capacidad de las personas o grupos para imponer su voluntad sobre
otros, a pesar de la resistencia, utilizando el recurso del miedo,
retirándole las recompensas regularmente ofrecidas o bien en la forma
de castigo. En la medida en que tanto lo primero como lo segundo
constituye, realmente, una sanción negativa.
Según Parsons, el concepto de “poder se usa para
referirse a la capacidad de una persona o grupo, par imponer de forma
recurrente su volunta sobre otros”.
En
segundo lugar, la amenaza de castigo a la resistencia, siempre que sea
severa, hace del poder una fuerza de apremio, sin embargo, hay un
elemento de voluntarismo en el poder (el castigo se puede preferir a
la obediencia, lo cual sucede a veces) que lo distingue del caso
limite de la coacción física.
Por último, se conceptúa el poder como algo inherentemente
asimétrico que descansa en la capacidad neta de una persona para
retirar recompensas y aplicar castigos a otros. Su fuente es la
dependencia unilateral.
La
interdependencia y la influencia mutua de igual fuerza indica carencia
de poder.
El poder lo podemos definir como una relación entre dos o más
actores, en la que la acción de uno es determinada por la de otro u
otros individuo. Se trata de la habilidad para influir sobre la
conducta de otros, para cambiar las probabilidades de que otras
personas respondan de determinadas maneras ante ciertos estímulos.
Según Dahl (1957) “A tiene el poder sobre B en
cuanto pueda lograr que B haga algo que B no haría de otra manera” .
Y Wrong (1968) y (1967) han distinguido entre poder potencial
que seria la posibilidad se ser y poder real. Es la distinción entre
tener poder y ejercerlo.
Si un individuo no ejerce el poder, solo se podrá decir
que lo tiene si otros lo perciben como poderoso. El poder solo puede
existir dentro de las relaciones sociales a través de un proceso de
interacción.
El poder es un aspecto potencial en toda relación social
y se caracteriza por su condición de asimetría: el sujeto que posee
poder ejerce mayor control sobre la conducta del sujeto que la sufre
que la inversa.
La
dimensiones del poder son las siguientes:
La intensidad del poder: que es el grado de influencia
que A ejerce sobre B con el fin de cambiar sus respuestas. Cuando la
intensidad es máxima no solo hay poder sino control.
El dominio del poder: es la extensión del poder , es
decir, el numero de personas o grupos sobre los que se ejerce.
El rango del poder: es el grado de respuesta de B sobre
el que A ejerce poder.
Podemos establecer las siguientes bases de poder:
ξ
Recursos.
ξ
la dependencia.
ξ
las alternativas.
Los recursos son aquellos objetos o eventos que resultan
útiles o valiosos para un determinado sujeto o grupo.
La dependencia : si existe una dependencia entre los
recursos y el sujeto que quiere conseguirlos y no tiene otras
alternativas disponibles, el valor del poder de los recursos
garantizados.
Las alternativas: la existencia de soluciones
alternativas disminuirá la dependencia de los recursos controlados.
Tipos
de poder
Según (el poder en las organizaciones): hay 4 tipos
principales de poder en las organizaciones con sus fuentes:
-
Poder personal:
carisma, personalidad, magnetismo personal. Surge de forma
individual en cada líder.
Es
la capacidad que tienen aquellos para conseguir seguidores a partir de
su personalidad. Tienen fe en los objetivos que atrae y retiene a
dichos seguidores. Consiguen que haya personas que deseen seguirle.
El
líder percibe las necesidades de las personas y promete éxito para
ellas. Ejemplo: Jesucristo.
-
Poder legitimo:
poder de posición, poder oficial.
Es
el que se le adjudica por una autoridad superior.
Culturalmente, las autoridades delegan el poder legitimo a otros para
que les controlen los recursos, compensen o castiguen a los demás en
su nombre. Este poder es deseado por casi todas las personas, cuya
finalidad debe ser el orden de la sociedad. Ejemplo: el juez no dicta
sentencias por sus cualidades personales sino como miembros del poder
judicial que tienen la autoridad legitimada por un superior.
-
Poder experto:
autoridad del conocimiento.
Proviene del aprendizaje especializado, de los estudios académicos o
formativos. Nos lo inculcan, los conocimientos y la información que
tenga ese líder sobre una situación compleja. También, influyen la
educación, la capacitación, la experiencia. Es un poder muy importante
en esta época de tecnologías nuevas. Ejemplo: el poder que tiene un
medico dentro de un hospital.
-
Poder político:
apoyo de un grupo.
Es
muy importante la habilidad que tenga ese líder para trabajar en
equipo, con otras personas y dentro de sistemás sociales cuya
finalidad sea la de conseguir sus apoyos.
Este poder surge dentro de los medios técnicos y organizaciones
inciertos. Se da frecuentemente en aquellas situaciones de apoyos
recíprocos. Ejemplo: el político que pide votos a cambio de mejoras
laborales.
Según French y Raven (1960) hay 5 tipos de poder:
-
Poder de
recompensa. es la capacidad para ofrecer incentivos cuando se
realizan las conductas que se desean: promoción, aumento de sueldo,
etc. Generalmente, se relaciona con el poder formal inherente a
alguien que ocupa un cargo superior.
-
Poder
coercitivo. es la posibilidad de castigar aquellas conductas que no
son apropiadas: despido, sanciones, etc. suele estar también
relacionado con el poder formal existente en una organización.
Tanto el poder de recompensa como el coercitivo están muy conectados y
así, a veces, no resulta fácil distinguirlos. Por ejemplo, ¿es lo
mismo no dar una recompensa que castigar? O la retirada de un castigo
¿puede percibirse como una recompensa?.
-
Poder referente
o carismático. Es la capacidad de cada líder para influir en sus
seguidores a partir de su magnetismo personal. Por determinadas
características o forma de ser crea un clima de confianza y provoca
el que los demás se incorporen a su proyecto, ya que sostienen que
deben hacerlo.
-
Poder legitimo
(ya visto).
-
Poder experto
(ya visto).
Se fundamentan en:
|
Tipos de poder |
Fundamento |
|
Recompensa |
Premio, beneficio |
|
Coercitivo |
Miedo, castigo |
|
Legítimo |
Normás-contexto |
|
Experto |
Conocimiento |
|
Carismático |
Atracción-persuasión |
Los coordinadores eficaces en las organizaciones
presentan influencias interactivas entre los diversos poderes.
Los poderes de recompensa, coercitivo, experto, referente y legítimo
han demostrado unos efectos diferentes sobre el rendimiento y la
satisfacción.
En relación al redimiendo los resultados más
relevantes son los siguientes:
-
El poder del experto es la base más fuere y consistentemente
relacionada con un desempeño eficaz.
-
El poder referente tiende a estar positivamente relacionado con la
eficacia de grupo.
-
El poder legitimo no parece estar relacionado con la diferencias en el
desempeño y no logra incrementarlo por encima de sus niveles medios o
aceptables.
-
El empleo del poder coercitivo tiene una relación inversa
significativa con el desempeño.
-
Los poderes de referente, legitimo y de experto, produce un
estancamiento externo e interno por parte de los subordinados,
mientras que el poder basado en las recompensas o en los castigos solo
producen acatamiento externo.
En relación con la satisfacción:
-
El poder el experto esta fuerte y consistentemente relacionado con el
nivel de satisfacción de los subordinados.
-
El empleo del poder coercitivo esta inversamente relacionado con la
satisfacción individual.
Para P. Hersey (1985) la clave está en considerar que el poder
es “percepción”. Lo que dinamiza la conducta de los seguidores no es
necesariamente la cantidad de poder que detentan los lideres sino
cuanto poder perciben los subalternos que el jefe está dispuesto a
usar y puede hacerlo. Cuando los seguidores saben que el líder tiene
la confianza de sus superiores dentro de la organización, así como
otros poderes tanto de recompensas o de sanciones, es entonces cuando
los seguidores tienden a darle a su líder más poder personal.
Mintzberg
establece otra clasificación de tipos de poder:
1.
Autoridad. Es el poder que se desprende de la posesión de determinado
cargo u oposición.
Este poder que originariamente está en manos de los propietarios, se
delega al máximo en el director ejecutivo quien crea una estructura de
trabajos coordinados, agrupados en unidades que tienen por objeto
cumplir la misión de la organización.
Este esqueleto lo acompaña de un sistema de remuneraciones que sirven
como recompensa para los empleados que cumplen con los deseos de la
organización y también penalizan a aquellos que no lo hacen.
2.
Control personal. Es un sistema basado en dar ordenes, establecer
criterios, revisar decisiones tomadas por los subordinados y asignar
recursos.
3.
Control burocrático. Es un sistema basado en la creación de pautas
impersonales que guiaran el comportamiento de los empleados en el
momento de actuar.
4.
Ideología. Es la cultura o estilo de la organización. Su poder es muy
importante, de forma que cuando el sistema de ideología es fuerte, los
sistemás de autoridad, habilidad y política tienden a ser débiles.
5.
Habilidad. Se necesita para estandarizar y controlar el trabajo. Es un
poder que crece conforme los poderes de autoridad e ideología sirven
menos para conseguir los objetivos de la misión.
6.
Política. Cualquier empleado tiene unos objetivos personales que no
siempre son satisfechos por la distribución de tareas o por la
asignación de estos poderes, entonces para lograr su satisfacción
estos suelen desarrollar comportamientos para su consecución.
RELACIONES
INTERPERSONALES.
Además del contexto en las organizaciones influyen las
acciones de sus miembros pues son núcleos sociales en los que cada
cual interactúa con los demás. El hecho de vivir en un mundo social y
ser las organizaciones unos sistemás sociales interdependientes,
supone que no podemos llevar acabo cosas sin contar con la ayuda de
los demás. Es esencial que estemos dispuestos a aceptar otros puntos
de vista sobre cualquier situación y seguir pautas de conducta que
aseguren una ínter-actuación regida por la colaboración mutua.
Los actores que intervienen en éstas relaciones
interpersonales, según Mintzber, que los clasifica desde el
punto de vista del análisis del poder, son:
01 _
Director ejecutivo: persona de confianza del consejo de
administración. Su poder más importante es el de la autoridad. Sus
objetivos son la supervivencia y el crecimiento de la organización.
02 _
Directivo intermedio: es un grado inferior al director ejecutivo. Sus
objetivos son el crecimiento de la organización y el de su
departamento.
03 _
Analistas de la estructura: se ocupan del diseño y dirección del
sistema de control y adaptación. Su poder es la habilidad. Sus
objetivos son la burocratización de la empresa.
04 _
Personal de apoyo: proporcionan a la organización una variedad amplia
de servicios. Su poder es la habilidad. Sus objetivos son la
participación en el proceso de decisiones.
05 _
Operadores no cualificados: carecen de conocimientos sofisticados y
son fáciles de reemplazar pero en conjunto son fundamentales para la
organización. Su poder será cuando actúen en conjunto. Sus objetivos
son de grupo.
06 _
Operadores profesionales: empleados que disponen de unos conocimientos
y habilidades muy especializadas. Su poder es la habilidad. Sus
objetivos son proteger las relaciones sociales y profesionales como
grupo, aumentar su prestigio.
07 _
Sindicatos: forman parte del entorno externo de la organización pero
que junto con los propietarios, propietarios, competencia, clientes y
organismos públicos, se relacionan con ella.
Algunos factores de influencia interpersonal son los siguientes:
1º
Imitación y la influencia social informacional: la incertidumbre es
una influencia en la actividad gerencial ya que constantemente somos
llamados a que emitamos juicios y realicemos acciones bajo condiciones
de ambigüedad.
Cuando nos enfrentamos a la incertidumbre y a la ambigüedad
una forma de salir bien de ellas es a través de la comunicación
informal, de esta forma nuestras actitudes, percepciones y opciones
son comparadas con las de los demas particularmente con nuestros
iguales o con los que están más próximos a nosotros. Esto influye en
el punto de vista que la persona tendrá de la situación.
Por tanto los juicios y las creencias pueden ser un anclaje
social y las realidades se convierten en una construcción social
consensuada.
Por medio de la influencia social informaciónal nos ponemos
dé acuerdo con los demás porque deseamos la certidumbre de la opinión
compartida.
Esto no debemos de dejar que nos conduzca a una situación en
la que sea sustituida por la conformidad. Pues el hecho de que nos
apoyemos en le juicio de los demás nos ahorra trabajo cognitivo.
Otra ventaja, es que se forman juicios en base a la
información facilitada por otros, así que junto a nuestros puntos de
vista, no cabe duda que llegaremos a tener sus mismos puntos de vista
y viceversa. Esto permite la interacción interpersonal, pues la
similitud es un factor importante de atracción.
Por tanto compartir opiniones con otras personas, constituye
una importante cimentación para la atracción interpersonal y la
solidaridad social. Y se reduce la posibilidad de ser rechazado.
Un ejemplo de influencia informacional la tenemos en
la gran aceptación de los coches extranjeros, todo el mundo dice que
son estupendos llegamos a pensar que en realidad lo son a pesar de la
evidencia de que nuestra experiencia personal puede ser contraria.
Por tanto es importante que manejemos el entorno informacional de
forma que lo que estemos intentando llevar a cabo sea ampliamente
aceptado y reconocido por otros componentes de la organización. Esto
se puede conseguir mediante la simple repetición de ideas y mensajes,
dando a conocer a las personas que están de acuerdo con nosotros.
La influencia interpersonal se ejerce muchas veces con más eficacia en
grupos en los que hay un ambiente propicio para la imitación social.
2º
Simpatía y obsequiosidad: la simpatía hace que accedamos a las
peticiones que nos hacen.
La simpatía que en nosotros despierta los demás se basa en un
determinado numero de factores entre los que están:
-
Similitud social: nos gusta con preferencia la gente que se parece más
a nosotros y que tiene nuestra mismás atracción social.
-
El atractivo físico: la buena presencia facilita la aceptación social
de la persona.
-
La obsequiedad y el halago: nos gusta la gente a la que caemos bien,
la que tiene detalles y la sentimos positivos hacia nosotros.
-
El contacto y la colaboración: nos suele gustar las personas que
conocemos bien especialmente si trabajamos con ellas en un proyecto u
objetivo común.
-
La asociación a cosas agradables: nos gusta la gente que nos trae
buenas noticias y por consiguiente la simpatía es un elemento
importante de la influencia interpersonal porque invoca el principio
de reciprocidad.
Para explicar el principio de simpatía con miras a desarrollar y
practicar influencia se exige que incorporemos uno o más factores
enunciados anteriormente. El factor del atractivo físico es el menos
maleable. Pero los contactos, las asociaciones positivas y
particularmente los halagos y la obsequiedad son completamente
amañables a los comportamientos estratégicos con los que pretendemos
influenciar a los demás.
Estamos más predispuestos a atender las peticiones procedentes de
personas que tienen más afinidad con nuestra forma de vestir, edad,
religión o ideas políticas.
El halago y la obsequiedad forman una técnica muy efectiva, al
recibirlos podemos reaccionar de dos formás distintas: estimar que el
cumplido es sincero o tacharlo de interesado. De cualquier modo, no
nos deja indiferentes. De echo tenemos una predisposición motivacional
a creer en la sinceridad del cumplido.
Las adulaciones son particularmente utilizadas en la
esfera política. Todos somos influidos por nuestras emociones aunque
este factor de influencia interpersonal es todavía bastante
inexplorado.
Los puntos que componen la importancia de la emociones
como técnicas de influencia interpersonal son las siguientes:
§
Las emociones que exteriorizamos son susceptibles de ser alteradas o
controladas.
§
La conducta de los demás es dependiente, al menos en parte, de las
emisiones que nosotros expresamos y que por consiguiente, la expresión
emocional puede valer perfectamente para influenciar dicha conducta.
Todos no tenemos la misma habilidad para influenciar a
los demás mediante la utilización de la táctica de las emociones. Esta
pericia puede ser aprendida o adquirida y es uno de los atributos que
por comparación, ayuda a distinguir a los miembros efectivos de la
organización de los menos efectivos.
Algunas organizaciones están convencidas de que la
expresión emocional puede ser ciertamente arreglada d forma que pueda
influir en le concepto que de la organización tengan los clientes.
La utilización de la expresión emocional esta considerada
como una técnica afectiva de influencia interpersonal, pero todo el
mundo no es capaz de hacer lo adecuadamente. Pues para exteriorizarla
requiere una cierta habilidad. Hay que tener una buena dosis de
autocontrol y contención emocional y además ser consientes de los
efectos que queremos producir en aquellos con quienes interactuamos.
Esta estrategia tiene el problema de que al controlar las
propias emociones y sentimientos del individuo que pone en practica
esta estrategia puede producirle problemás de drogas, alcohol,
absentismo etc.
PODER,
AUTORIDAD Y JERARQUIA.
El poder organizacional y la autoridad se puede ver desde
dos perspectivas:
-
El poder ha sido definido ampliamente y el concepto de autoridad ha
sido limitado al poder dependiente de la posición ocupada en el orden
jerárquico.
-
Desde otra perspectiva se considera a la autoridad en un sentido más
amplio y el concepto de poder se restringe al ejercicio de la
coerción.
El sr. Weber diferenció poder del concepto más amplio de
autoridad y estableció cuatro bases de la autoridad:
1.
La racional-propositiva.
2.
La racional-valorativa.
3.
La tradicional.
4.
La efectiva.
Prescindió más tarde de la base racional-valorativa y
distinguió tres tipos de autoridad:
۷
La autoridad legal: basada en la acción racional-propositiva.
۷
La autoridad tradicional: basada en la acción social tradicional.
۷
La autoridad carismática: basada en la acción efectiva.
French y Raven
caracterizaron el poder en su sentido más amplio. Desde esta
perspectiva la autoridad es aquel tipo de poder legitimo en una
organización que depende de la posición ocupada por el miembro que lo
detenta.
Según French y Raven (1968) “ por autoridad se
entiende simplemente poder legitimo en una organización, poder dado a
una persona o a un puesto en particular, poder reconocido por todos y
que no solo considera adecuado y acepta aquel que lo tiene, sino
aquellos sobre los que ejerce”.
En esta definición podemos incluir tanto la definición de autoridad
legal como el tipo tradicional y quedaría excluida la autoridad
carismática, que no depende tanto de la posición del sujeto como de
sus características y habilidades personales .
El modelo de autoridad más característico de los
organizaciones modernas, según Weber es la autoridad legal, que tiene
las siguientes característica:
-
Una organización continua de funciones oficiales sujetas a reglas.
-
Una esfera especifica de competencias basada en una división del
trabajo, con autoridad y sanciones que aseguren una adecuada ejecución
de rol.
-
Un ordenamiento jerárquico de puestos en base a una supervisión y
control.
-
Gobierno sobre la conducta de un puesto mediante reglas y normás
técnicas y el requerimiento de entrenamiento especializado para
quienes ocupan ese puesto.
-
Completa separación de los bienes que pertenecen a la organización y
las pertenencias del sujeto que desempeña el puesto.
-
Quien ocupa el puesto no tiene derecho sobre este. No puede apropiarse
de su posición oficial en interés propio.
-
Los actos, las decisiones y las reglas administrativas se formulan por
escrito.
La autoridad es, pues un poder legitimo que el individuo
posee en virtud de su posición en una estructura social organizada. La
base de este poder es su legitimidad. La aceptación de la autoridad se
realiza a través del contrato psicológico y/o el legal.
El reconocimiento de la legitimidad no significa que haya
un cumplimiento en todo momento de las órdenes. Por ello el modelo de
poder y autoridad legitima suele estar respaldado por un sistema
auxiliar de recompensas castigos.
El poder esta delimitado por reglas, leyes y
ello constituye a su aceptación por los miembros de la organización.
Las condiciones que facilitan su aceptación son los siguientes:
-
Un contexto social que posibilite los procesos de socialización
normativa.
-
Símbolos de autoridad reconocidos y apropiados.
-
Claridad de las normás y requerimientos legales.
-
Delimitación de penalizaciones y castigos que apoyes esa autoridad
legal.
-
Posibilidad de expulsión de aquellos miembros que no se conforman al
sistema.
Jerarquía organizacional:
Para evitar las relaciones contradictorias de autoridad,
se establece una jerarquía dentro de la organización. El análisis de
la estructura jerárquica permite conocer el comportamiento
organizacional de los miembros; delimitar las relaciones y el tipo de
interacciones de autoridad y subordinación entre los miembros. Además
de especificar el dominio y amplitud de control de cada superior.
La podemos definir como “ una relación que asegura el
comportamiento coordinado dentro del grupo o la organización
subordinando de los individuos a las decisiones comunicadas por
otros”.
La autoridad jerárquica junto con la coordinación, cumple
una función de control y por tanto impone responsabilidades del
individuo ante aquellos que posen autoridad.
El orden jerárquico presenta dos características que lo
definen:
-
La asimetría.
-
Transitividad.
La asimetría porque si la organización establece que A tiene autoridad
sobre B, este no tiene sobre A.
La transitividad porque si A tiene autoridad sobre B y B tiene sobre C
y D, A tiene sobre C y D.
DIRECCIÓN
DEL PODER.
El término dirección se puede utilizar en sentido
estricto, poder decisorio y coordinación al mismo tiempo, o general
para hacer referencia a la gestión de áreas parciales a la empresa.
Las empresas se pueden catalogar por el estilo de
dirección que prevalece en ellas:
©
Las entidades en las que más poder se concentra en pocas manos, suelen
tener direcciones autoritarias y muy centralizadas, en las que tienen
diversos centros de poder adoptan modelos menos autoritarios, más
democráticos y más descentralizados.
©
Existen empresas centralizadas que concentran departamentos comunes
para toda la compañía y otras más descentralizadas con responsables de
área que tienen mucha autonomía y existen pocos departamentos para
toda la empresa.
Solución ideal es la de combinar centralización y
descentralización.
Delegación
de autoridad:
Consiste en ceder funciones de mando a otras personas de
niveles subordinados.
Es una modalidad descentralizada de ejercicio de poder
con especial importancia en organizaciones descentralizadas y es
característica de estilos de dirección democráticos.
Los medios para controlar los organizaciones, es decir, para ejercer
poder son los siguientes:
§
El grado de estructuración de las actividades organizacionales:
especialización de funciones, estandarización de procedimientos y
formulación de normás.
§
El grado de concentración de la autoridad.
En función de estos dos factores encontramos las
siguientes categorías de dirección organizacional:
Las burocracias totales que ejercen control mediante la
especialización de la autoridad, estableciendo medidas para ello y
centralizando la autoridad.
Las burocracias de flujo de trabajo que fundamenta su control en la
especialización de tareas y el establecimiento de mecanismo
específicos de control y no utiliza la centralización de autoridad.
Las burocracias personales que fundamentan su control
predominantemente en la centralización de la toma de decisiones.
Organizaciones implícitamente estructurales que logran su
coordinación a través de un ajuste mutuo entre los miembros.
Poder vertical descendente:
Este tipo de poder esta centralizado. Los individuos en los niveles
superiores tienen más poder y ejercen más control que aquellos que
están en los niveles inferiores.
Las investigaciones sobre la participación de los niveles inferiores
en la toma de decisiones y en la dirección de la organización han
demostrado que tiene poco efecto en el cambio de la
distribución dominante de poder.
El poder de las distintas subunidades puede ser
explicado en función del grado de dependencia que tenga cada una de
ellas, tendrá mayor poder aquellas subunidades que tengan la capacidad
de satisfacer las necesidades de otras unidades y además monopolicen
dicha capacidad.
Las diferencias de poder entre diversos agentes de un mismo nivel
jerárquico se basan en la centralidad de las actividades realizadas
por esa unidad.
La importancia funcional de una actividad que confiere
poder si su desempeño es funcionalmente exclusivo, es decir, si otros
grupos o unidades no pueden reemplazar las funciones que la unidad
poderosa desempeña.
Las unidades que monopolicen la habilidad de reducir en
mayor medida el grado de certidumbre, adquieren mayor poder que otras.
En la medida que estas actividades estén conectadas con
la de otra unidades y haya una detención rápida y negativamente sobre
el funcionamiento de las unidades, la centralidad de esa unidad es
alta y alto su poder sobre otras.
Poder
e influencia ascendente:
La influencia ascendente es un intento de influir en una persona que
ocupa formalmente una posición jerárquica superior en una
organización. El destinatario de la influencia tiene por regla general
más poder de todo tipo que el agente de la influencia. Por tanto, la
persona que trata de ejercer la influencia, no puede fundamentarla en
una posición formal de autoridad. Este hecho es un rasgo
caracteristico de la influencia ascendente que la diferencia
claramente de la descendente.
Las fuentes de poder de los diferentes miembros inferiores en rango,
dentro de la organización son los siguientes:
-
la habilidad en el puesto que ocupa + la dificultad para
reemplazarlo.
-
el grado de esfuerzo e interés mostrado en el trabajo.
Además de estos aspectos, tenemos que señalar otros como: los medios
de presión colectivos (coaliciones) y las asociaciones
extraorganizacionales (sindicatos o asociaciones profesionales).
Estudios realizados por Kahn ponen de manifiesto que la capacidad de
influir en los niveles superiores, por parte de los supervisores,
hacía que su supervisión fuese más eficaz y se consiguía elevar la
moral entre sus subordinados, mejorar la comunicación con ellos e
incrementar la productividad.
ESTRATEGIAS
DE PODER E INFLUENCIA.
Para que las estrategias de poder se conviertan en
resultados debemos de tener en cuenta una serie de tácticas, como las
siguientes:
A)
El contexto.
§
El efecto contraste.
§
El proceso de compromiso.
§
El principio de carestía.
§
El factor tiempo.
B)
Las políticas de información y análisis.
C)
Cambios de las estructuras organizativas para consolidar el
poder.
A) EL CONTEXTO:
El contexto y el marco nos lleva a comprender por que
ocurren los hechos, así “Según miremos las cosas así aparecerán a
nuestra vista”.
Así en el terreno organizacional dependiendo del contexto,
una cosa puede ser aceptada o rechazada dependiendo de cómo aparezca
encuadrada según los hechos que haya precedido y según el lenguaje
utilizado para presentarla.
Por ello debemos de tener en cuenta los
siguientes puntos:
EL PROCESO DE CONTRASTE:
el efecto de contrate consiste en que vemos y vivimos los hechos
influidos por lo que haya acabado de ocurrir. Simplificando nuestra
memoria teniendo primordialmente a reaccionar según aquello que hemos
experimentado de modo más reciente. Así lo que es bueno o malo, caro o
barato, razonable o irrazonable, esta mediatizado por lo que acabamos
de vivir. El efecto contrate se usa corrientemente en las operaciones
de venta. Así una persona entra en una tienda para comprar un traje y
un jersey, lo más probable es que el dependiente le venda primero el
traje Después de comprar la prenda más costosa, el cliente vera el
jersey ( aun siendo caro) comparativamente menos caro que el traje.
EL PROCESO DE COMPROMISO:
los acontecimientos y las acciones previas no solo establecen el marco
de referencia por el que juzgamos las posibilidades actuales, sino que
también reduce nuestra libertad psicológica para tomar derroteros
distintos.
El principio de compromiso psicológico nos indica que
estamos más o menos sujetos a los siguientes tipos de acciones:
1.
Aquellos que voluntariamente escogemos con poca o ninguna expresión
exterior.
2.
Las visibles y publicas hasta el punto que no podemos negar que somos
responsables de ellas.
3.
Las irrevocables, o sea, las que no podemos cambiar con facilidad.
4.
Las que son explicitas en cuanto a sus implicaciones sobre nuestra
actitud, valores y conducta subsiguiente.
El proceso de compromiso hace que una persona se
encuentre atada a una determinada opción o conducta, puede surgir de
distintas formás y por un numero de razones. Un mecanismo que nos
supedita a nuestra conducta anterior es lo que se llama proceso de
auto percepción, el cual hace que tomemos nuestras acciones pasadas
como pautas para nuestras actitudes y creencias.
Si optamos por un puesto que nos proporciona un sueldo
más bajo que el que podríamos conseguir en otro, es indudable que nos
hemos inclinado por él por que nos gusta. Si el puesto nos gusta lo
vamos a desempeñar con más diligencia. Este proceso de auto percepción
en virtud del cual sabemos lo que queremos a través de nuestra propia
conducta, nos indica que las cosas difíciles de conseguir son a las
que les damos un mayor valor.
El compromiso puede asimismo producirse por la acción de
normás sociales comunes que hablan en favor de la seguridad y la
constancia. A la gente inconstante o dudosa se la puede tachar de
indecisa, mientras que la persistencia suele ser considerada como una
cualidad propia del liderazgo. Una persona con autoridad puede
preservar en un determinado curso de acción simplemente para dar la
sensación de que es un líder coherente y firme.
A medida que se asciende en la escala jerárquica va
desarrollando una teoría de liderazgo en la que la coherencia y la
persistencia son cualidades que se valoran. Tales expectativas
sociales nos explican por que muchos lideres de empresas se esfuerzan
por ser coherentes en su ejecutoria.
La coherencia también sirve para hacer economía de
esfuerzo cognitivo. Una vez que nos hemos hecho una idea y nos hemos
embarcado en un curso de acción, si somos coherentes y consecuentes no
tendremos que reconsiderar el nuevo asunto.
Si revisamos continuamente todas las opciones que tomamos
será difícil que nosotros o nuestra organización lleve a cabo alguna
cosa. Disponemos de un tiempo para la reflexión y la toma de
decisiones y otro para llevarla a la practica. Por otro lado la
consideración que damos a al coherencia nos evita la tentación de
volver a considerar decisiones ya tomadas y por consiguiente
enfrentarnos de nuevo a cosas que no salieron tan bien como se
plantearon. Revisar decisiones mal tomadas en muchos casos ni siquiera
sirve de ayuda ya que no es factible alterar los resultados.
La coherencia es por tanto una pauta de conducta que:
1-
Es apreciada por mucha gente especialmente como un atributo
típico de directi