Abraham Lincoln
(Humanista y luchador incansable 1809-1865)
Una cabaña de
troncos en Hardin County, Kentucky, vio nacer a Abraham Lincoln el 12
de febrero de 1809. Pertenecía a una familia de colonos que más tarde
se asentó en Indiana. Durante su juventud trabajó como leñador, luchó
contra los indios y consiguió ser abogado. A los veinticuatro años
hizo su entrada en política, con ciertos fracasos iniciales.
Después de ser designado diputado, perdió el cargo al oponerse a la
guerra con México. Dos veces más fracasó en su intento de conseguir un
escaño en el Senado y tuvo que retirarse a su residencia en
Springfield (Illinois) para ejercer su trabajo como abogado. A los
cincuenta años no se sentía muy cómodo con su vida, fracasado en su
objetivo de desarrollar una carrera política.
Aunque poseía cierto renombre como abogado, su patrimonio no era
demasiado amplio, y tuvo que hacer frente a algunas deudas. Eran sus
amigos más cercanos quienes le animaban a intentar de nuevo el acceso
a la política, si bien Lincoln se sentía decepcionado y lo rechazaba.
Una serie de casualidades daría, sin embargo, con Lincoln de nuevo
dedicado a la política. Los desastrosos resultados académicos de su
hijo Robert le obligaron a viajar hasta la academia de New Hampshire
donde se hallaba estudiando. Previamente, Lincoln recibió el encargo
de dictar una conferencia en Brooklyn, a cambio de doscientos dólares.
El dinero podía venirle bien a su maltrecha economía, y además no
interfería demasiado en su viaje. Aceptó el encargo y se comprometió a
abordar temas políticos comprometidos en su charla, lo que generó
expectativas entre el público y los organizadores. Estos, al ver el
interés que se había despertado, cambiaron el auditorio a un gran
local en Nueva York, permitiendo la asistencia de dos mil personas. La
conferencia fue un rotundo éxito, y los periódicos a la mañana
siguiente hicieron una gran reseña del evento. Rápidamente Lincoln fue
requerido por los dirigentes republicanos para que dictara más
conferencias en su camino hacia New Hampshire, pronunciando once
discursos con el mismo éxito.
Volcado en la política, se presentó entonces como candidato en la
Convención Nacional Republicana, celebrada en Chicago el 16 de mayo de
1860. Para lograr ser designado como candidato debía derrotar en las
urnas a otro candidato mejor colocado, William Seward. La casualidad
volvió a favorecer a Lincoln: las papeletas para la elección tardaron
en estar listas, tiempo que aprovechó el candidato y su equipo para
ganar los apoyos necesarios. La importancia de ser candidato
republicano era básica, pues prácticamente aseguraba la presidencia al
hallarse los demócratas divididos en tres candidaturas por la cuestión
de la esclavitud. Así, el 6 de noviembre de 1860 Lincoln salió elegido
presidente. Cuestión clave de su mandato será la abolición de la
esclavitud.
Partidario de la abolición, contra su postura se alinearán los estados
del Sur, cuya economía eminentemente agrícola se sustenta sobre una
mano de obra esclava. En consecuencia, once estados constituyeron la
Confederación Sudista, declarándose la Guerra de Secesión al negarse
el presidente al reconocer la separación. El conflicto duró cuatro
años y causo unas 600.000 bajas.
Considerada la primera guerra moderna por su extensión y duración, en
ella lucharon tres millones de personas, se usaron las armas más
avanzadas (fusiles, ametralladoras, minas, acorazados) y la economía
giró en torno al conflicto, dedicándose a él todos los recursos
disponibles. Tras la victoria en Gettysburg sobre el general Lee, la
victoria se iba decantando del lado unionista hasta que por fin se
firmó la paz, el 9 de abril de 1865. Los generales Sherman y Grant
recibieron la rendición de manos de Lee. Antes de finalizar la guerra
Lincoln fue reelegido, favorecido por el buen rumbo de las campañas
militares, el desarrollo industrial y su política de acercamiento y
conciliación hacia los estados sureños.
Su programa político planteaba restablecer una federación donde todos
los estados gozaran de una igualdad de derechos, incluir en la
Constitución la abolición de la esclavitud y poner todas sus fuerzas a
la reconstrucción tras el conflicto. Sin embargo, su asesinato, el
primero de un presidente estadounidense, le impedirá conseguir sus
objetivos. Cinco días después de la finalización de la guerra, en la
Ford´s Opera House asistía Lincoln a una representación, momento que
fue aprovechado por su asesino, el actor John Wilkes Booth, para
asestarle un disparo en la cabeza. Lincoln falleció un día después a
las siete de la mañana.
Fuente:
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