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¿CÓMO PODEMOS MANEJAR LA TENSIÓN EN LA ORGANIZACIÓN? |
En el año 2015
las previsiones más optimistas/pesimistas cifran que entre el 9 y el
18% de las incapacidades laborales permanentes vendrán provocadas
por enfermedades y síndromes derivados del "stress-ansiedad" (Nota
de redacción)
CAMBIO Y STRESS. ¿CÓMO PODEMOS MANEJAR LA TENSIÓN EN LA ORGANIZACIÓN?
Mónica es Licenciada en Psicología Organizacional y diplomada en RR.HH.,
distribuye un boletín gratuito de RR.HH. al cual te puedes suscribir
enviando un Email indicando nombre, empresa y cargo a: moramarp@ec-red.com
Por: Lic. Mónica Márquez Pérez
En el mercado cambiante y competitivo en el que nos desenvolvemos, donde
tanto organizaciones como individuos debemos desarrollar y mantener una
alta flexibilidad y capacidad de aprendizaje que nos permita una
adaptación continua al entorno, el stress es un mal que ha tomado fuerza
en los últimos años.
La tensión de los empleados es un problema cada vez más generalizado en
las organizaciones, causando malestar, insatisfacción y descenso en la
productividad de las mismas. Está estrechamente relacionada con la
insatisfacción, la adquisición de malos hábitos alimenticios,
alcoholismo y tabaco, así como con la ansiedad, nerviosismo y habla
rápida. Asimismo influye en la disminución considerable de la
productividad, elevando las tasas de ausentimo y rotación.
La tensión o stress podemos definirlo como la condición dinámica en la
cual se produce una reacción fisiológica, psicológica y comportamental
del organismo al enfrentar un evento que es percibido como una
restricción, demanda u oportunidad y cuyo resultado es percibido
incierto e importante para nosotros. Por ende, es parte inevitable de
nuestra vida y no es mala en sí misma. Algo de tensión es necesaria y
vigorizante, sobretodo cuando representa una ganancia potencial, ya que
nos mantiene alerta, agudizando nuestros sentidos y atención,
preparándonos para una respuesta rápida. Sin embargo, al estar expuestos
a una tensión, una incertidumbre, alta o moderada pero prolongada esto
nos ocasiona un marcado descenso en la productividad y desempeño
acompañado de un desgaste físico y emocional.
Tomando el modelo de tensión de S. Robbins (Organizational Behavior
1998), podemos mencionar tres grupos de fuentes potenciales de stress:
• Fuentes ambientales, referidos al desarrollo y cambio de tecnología,
la incertidumbre política y económica.
• Fuentes organizacionales, incluye las demandas propias de la tarea,
las características y complejidad del trabajo, los diferentes roles
asumidos por la persona, las relaciones interpersonales, apoyo social,
ambiente organizacional, la estructura organizacional, el grado de
flexibilidad de la misma, las políticas de comunicación, el tipo de
liderago, y el periodo de vida de la organización (siendo los periodos
de establecimiento y descenso los generadodes de tensión por la gran
incertidumbre).
• Fuentes individuales, percepción, problemas familiares, económicos,
rasgos de personalidad (asertividad, locus de control).
Estas fuentes usualmente interactúan, y pueden estar presentes a la vez
o en diferentes etapas, pues recordemos que la tensión es acumulativa,
como reza la frase "la gota de agua que derrama el vaso", la exposición
a un determinado nivel de tensión que en su momento no es percibido como
estresante, transcurrido un periodo determinado de tiempo desencadena
repercusiones visibles en el individuo de manera integral y
específicamente en su conducta y rendimiento.
Sin embargo no podemos eliminar la tensión definitivamente, ya que si no
se genera cierto grado de tensión, se cae en el aburrimiento y letargo,
y la producción disminuye inevitablemente. Por tanto, es necesario
mantener un equilibrio adecuado de la dosis de tensión en la empresa,
dosis que permita ese estado de alerta y productividad en los empleados,
es decir manejarla adecuadamente en nuestro beneficio.
Entonces, surge la interrogante que estrategias utilizar para manejar la
tensión y lograr buenos beneficios?
A nivel organizacional:
• Promovamos la participación activa de los empleados en la toma de
decisiones.
• Definamos con claridad, objetividad y realismo las metas a conseguir
lo cual proporciona motivación y reduce la tensión.
• Deleguemos autoridad y responsabilidades así disminuiremos las
situaciones de dependencia de otros y transferiremos un sentido de
control de la actividad a los empleados con la consecuente reducción de
la tensión.
• Establezcamos una política de puertas abiertas y distribución de la
información a todos los niveles.
• Rediseñemos puestos incluyendo una mayor retroalimentación del
desempeño
• Realicemos una adecuada selección y colocación de personal con una
visión integral de las competencias reales requeridas para el puesto.
• Brindemos oportunidades de adquirir experiencia a través de
simulaciones, mediante programas simulados de entrenamiento el empleado
se familiariza con el puesto y así la nueva tarea no se verá tan
amenazadora disminuyendo la tensión.
También podemos establecer talleres para desarrollar a nivel personal
habilidades para manejar la tensión (técnicas de relajación) y brindar
herramientas como la adecuada administración de tiempos. Incentivar la
preocupación por la salud y bienestar (práctica de deportes al aire
libre y actividades recreativas) y concientizar al personal para que
incremente su red social de apoyo fuera del trabajo.
La idea es brindar las herramientas necesarias hacer frente a la
tensión, que es necesaria y está presente a lo largo de nuestra vida y
en especial en las organizaciones hoy en día, y lograr el máximo
beneficio sin perjuicio de nuestra salud y nuestras capacidades
personales.
Fuente: Gestiópolis
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